Archive | Litteratture RSS feed for this section

Post-carta de la mujer al hombre de su vida.

26 Apr
I feel certain I am going mad again. I feel we can’t go through another of those terrible times. And I shan’t recover this time. I begin to hear voices, and I can’t concentrate. So I am doing what seems the best thing to do. You have given me the greatest possible happiness. You have been in every way all that anyone could be. I don’t think two people could have been happier till this terrible disease came. I can’t fight any longer. I know that I am spoiling your life, that without me you could work. And you will I know. You see I can’t even write properly. I can’t read. What I want to say is I owe all the happiness of my life to you. You have been entirely patient with me and incredibly good. I want to say that everybody knows it. If anybody could have saved me it would have been you. Everything has gone from me but the certainty of your goodness. I can’t go on spoiling your life any longer. I don’t think two people could have been happier than we have been.

-V. W.

Translation:

Siento que voy a enloquecer de nuevo. Creo que no podemos pasar otra vez por una de esas épocas terribles. Y no puedo recuperarme esta vez. Comienzo a oír voces, y no puedo concentrarme. Así que hago lo que me parece lo mejor que puedo hacer. Tú me has dado la máxima felicidad posible. Has sido en todos los sentidos todo lo que cualquiera podría ser. Creo que dos personas no pueden ser más felices hasta que vino esta terrible enfermedad. No puedo luchar más. Sé que estoy arruinando tu vida, que sin mí tú podrás trabajar. Lo harás, lo sé. Ya ves que no puedo ni siquiera escribir esto adecuadamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que debo toda la felicidad de mi vida a ti. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirlo —todo el mundo lo sabe. Si alguien podía haberme salvado habrías sido tú. Todo lo he perdido excepto la certeza de tu bondad. No puedo seguir arruinando tu vida durante más tiempo. No creo que dos personas pudieran ser más felices que lo que hemos sido tú y yo. V.

(Robado)

6 Mar

3:37AM - Felaciones

—Me siento poderosa con tu polla en la mano, como si tuviera una pistola.

—Una porra.

—No, que dispara. Sobre todo cuando la tengo en la boca. Es como una metáfora del suicidio.

—Sí, pero en este caso la pequeña muerte la tengo yo.

—Oye, ¿Hitler se pegó el tiro en la boca o en la sien?

—Creo que en la sien.

—Qué pena. Se me había ocurrido: «la felación como símbolo de la caída del nazismo».

—Suena a título de conferencia.

—No, para eso bastaría con «Las habilidades orales», que hay que disimular. O «Recuerdos de una felatriz», si fuera una obra de teatro.

—De una felactriz, y podría ir sobre la vida de Marilyn Monroe.

—Ay, ya estamos con el mito, con la rubia.

—Los caballeros las prefieren rubias, dicen.

—Pensaba que tú las preferías pelirrojas.

—Yo no soy un caballero.

(Via Kafki) El original aquí

Cuarta Parte

4 Feb

“Non, mais non, je ne regrette rien, non.”

IV

Le métro du destin.

Eran 23 estaciones “de la muerte” hubiera dicho la señora que se bajó en la estación Corruptela. Maryland era la última estación y desde mi lugar se veía muy lejos, el tren iba lleno al comenzar la viaje, y por alguna extraña razón todos descendían, pero nadie se integraba al viaje del gran gusano. El tren iba quedandose más sólo con cada estación, y el conductor que veía por un extraño espejo retrovisor cuidaba a la pequeña niña con trenzas en el fondo del vagón, era como si telepáticamente le dijera — No, este tampoco es tu destino, tu no perteneces a esta estación.– . Y la niña se quedaba quieta en su asiento con ojos como platos.

Entonces 23 estaciones, el recorrido era largo y tedioso y de vez en vez se alcanzaba a ver lo que cada estación guardaba en sus entrañas para los viajantes. Realmente era terrible asomarse por las ventanas y más en algunas estaciones en donde al frenar se alcanzaba a salpicar las ventanas de un líquido entre verde y rojo, realmente repugnante, pero como yo siempre fui más como ese gato que murió 9 veces por tratar de ver por la ventana, siempre quise espiar que era lo que se escondía detrás del misterio de cada estación y al parecer soy la única que se ha dado cuenta de que todo esto no es común, como siempre los transeúntes van como hipnotizados, como zombies mentales, quizá pensando en su propio destino, pero sólo atienden a la indicación del papelito que llevan en la mano, y esa es la estación en dónde terminan, y sólo yo me doy cuenta de los charcos de sangre que hay al bajar del tren, como alfombra esperándoles, muchos van vestidos con traje y corbata y las mujeres llevan medias y tacones, como zombies burocráticos, sí eso, zombies burocráticos. Hay que darle algo de crédito a la chiquilla de las pecas, ella también va horrorizada de todo. 23 estaciones. Y sólo sé que Maryland es la última, y quizá la que más secretos guarde.

(Maryland es la estación de mi sueño, la estación al final de la tripa de lugares remotos. En Maryland se cosecha mermelada de moras y todo es un gran y revuelto campo, se puede decir que es el paraíso, pero así como todas las estaciones del metro del destino, todos ocultan misterios y todos tienen sus secretos. Por mi parte lo que más me asustó fue el tigre que llegó a arrebatarme el guisado de moras que estaba preparando.)

 

(Esto, queridos lectores invisibles es un borrador, habrá que releerlo cuando ya no este fresco y reescribirlo también, es que ha salido fresquesito de mi inconsciente, lo acabo de soñar. Buen viernes para todos.)

Tercera Parte

25 Jan

III.

“I fucking hate sundays”

So, there was this little baby dog. I found him on the door way at 2 o’clock in the morning when i opened the door to receive someone else. I saw him, he was sleeping there on the door’s red carpet, and then i shut the door itself.

On the tuesday morning i remembered the whole last week, it had been full with signals i did not care to see, i didn’t pay attention, ’cause we wasn’t paranoiac about fatality since 1994, it was so unexpected now, but it was always there. I though this year would be different, i thought it was going to be good, turned out it wasn’t going to be that way.

Sunday at noon,
i just closed my eyes full of tears,
i wanted to explote,
trade places,
let it be me.
He couldn’t, but he did.

I denied myself to believed it

Monday afternoon, it was all gone, he took our hearts and lets us just these rotten bodies. He just had to check out.

So, here we had this little baby dog who appeared to the door one Monday afternoon. Who had a rotten face, i dare to say he was dead for a few days. I called him Omar, because of and old funny anecdote, he just stared at us while we used alcohol and white dust to try to clean him up. He didn’t said a word, not one. He just listened and stared trying to find out if everyone was fine, alive, so he would rest in peace, once and for all, he just had to make sure. And then it was us who, on a tuesday night, who made him take the cab for the second time.

He left when he was needed the most.

Twice.

..

.

“I feel like everything’s rotten. I… I’m just broken hearted”

Segunda Parte a la Segunda Parte

13 Jan

Porque la primera de la segunda estaba vacia, todo en silencio y en un negro profundo…

II.II

[Pensó inconsecuentemente: -- Sé que soy difícil a veces]

Ella detestaba no poder aliviar a un amigo triste… porque no podían ser amigos y porque no le entristece su situación. En lo absoluto. Es la primera vez que no empatiza. Y es que le ha sido químicamente imposible. Qué jodidamente difícil es esto, pensó. Ella le quería, pero es utópico pensar que con todo lo que les ha pasado, puedan siquiera pensar en estar juntos. El mal timing es sólo un síntoma del gran desamor que el universo les tiene preparado, después de eso, las decepciones y por último lágrimas. Ya todo está pasando: Hemos sido víctimas de las circunstancias, pensó otra vez.

Y el mundo dejó de respirar.

Primera Parte

20 Aug

I

La rosa carmín cayó del auto como anunciando el fin de una era, mientras hacía su transición en el aire, pronunció las invisibles, inaudibles, insípidas palabras ‘ya… no… más’ y reinó un  frio silencio que quebró las fibras de algo que no había florecido. Un romance virtual, y ella se preguntó ¿Se puede romper algo que nunca existió?

Él odiaría para siempre las botas de hule para lluvia, los atardeceres sobre una colina, las interminables charlas con café y vino tinto, las noches en vela frente al monitor, los juegos de mesa, y ese pequeño vestido negro que le provocaba cosquillas detrás de la oreja derecha cada vez que lo veía.

Ella, ella corrió colina abajo, intentando borrar los cuatro años de su vida que pasaron como agua entre sus manos, era como si cada paso desmaterializara cada carta, cada beso que nunca fue dado, las despedidas obligadas en las que todo el mundo sabía que se volverían a ver, las ansias, las ganas, el experimento. Pero también borró cada mentira, cada mirada furtiva, las evasiones y las verdades a medias

Y se sintió aliviada, más no feliz.

Nunca Feliz.

Descubrimiento

14 Jun


Alejandra Pizarnik.

.divino tormento

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.