Tag Archives: amour

We are cute

20 Jun

We are cute

Van

Bel

Yes we are.

Crónica

7 Nov

Historia de mi encuentro con el Kitsch

La primera vez que escuche la palabra en cuestión, yo estaba en el bachillerato, era una adolescente vulnerable e impaciente por aprender y como buena estudiante de 17 años, todo lo raro que escuchaba iba a consultarlo inmediatamente en el diccionario.

 

Fue un día de marzo del dos mil cuatro, cuando en la mañana tomé el periódico y vi la lista de películas de lo que antes era la muestra de cine en el cineforo, lo recuerdo perfectamente, enfrente de mí tenía al hombre que hoy fuera mi esposo, yo estaba recién atraída por su sonrisa, sonrisa que conocía desde hace tres años y que hasta ese momento vino a hipnotizarme, le invité al cine en una cita meramente casual, de amigos, con potencial de ser algo más. Él nunca llegó a la cita, que al parecer fue tan informal que el pensó que tenía la opción de ausentarse y lo hizo, yo en cambio me metí sola (ese año fue el periodo de tiempo cuando pasaron muchas primeros: la primera vez que iba sola al cine, la primera vez que veía cine de autor, eran las primeras veces que andaba en camión por la ciudad conociendo rutas diferentes, la primera vez que me enamoraba, la primera vez que descubrí muchas cosas y muchas palabras) a la única sala de cine que se encuentra en el sótano de rectoría general. No compré palomitas, me sentía un tanto incómoda al verme sentada entre lo que parecían bohemios e intelectuales, todos iban vestidos distintos a la media y hablaban un idioma parecido al cristiano (como diría mi abuelita) pero que en realidad no comprendía (me hizo pensar que debía leer mucho), parecían salidos de alguna de las puertas  del mismo sótano, como si sólo se movieran en los sitios más underground de la ciudad y sólo salieran de noche. Yo me quedé acurrucada en mi butaca, no tan arriba, no tan abajo y justo en medio. Apagaron las luces y el celuloide comienza a rodar, lo primero que veo es una vista tomada desde alguna azotea del Distrito Federal y los protagonistas haciendo el amor. Qué impacto. Los protagonistas Adán y Eva actuaban con monotonía, se veían hastiados de la vida y precisamente por esto hacían experimentos con todo, su cabello, sus ropas, sus actos, sus palabras. Era una película muy surrealista, d’avant-garde, y también muy dura, difícil de observar por los largos silencios y tiempos de meditación. No recuerdo conversaciones profundas, una cosa muy rara en general, su encanto estaba en el plotline y su estética bizarra. Verán, el filme en cuestión se llama  “Adán y Eva… todavía” (En una nota al pie: Según el Génesis, después de haber comido del Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal, Adán y Eva fueron expulsados del Jardín del Edén, para proteger el camino hacia el otro árbol prohibido: el de la vida. Pero antes de salir, ellos lo probaron también y fueron inmortales… Ahora subsisten en la Ciudad de México. Están hartos de vivir.) Y transcurrió el filme a lo largo de 100 minutos. Llegamos a la sesión de preguntas y respuesta, el encanto de todos estos festivales es que podemos platicar con el director y sus actores sobre el trabajo y proceso creativa de dicha producción, yo en realidad tenía muchas preguntas, puesto que esto era totalmente nuevo para mí, pero en lugar de levantar la mano, me quedé escuchando y aprendiendo de las preguntas de los demás, preguntas sosas, de vez en cuando y otras tantas irrelevantes de las cuales ya no recuerdo, faltaban minutos para que se terminara el tiempo de la apretada agenda del director y dejaron la última pregunta para una chica de aspecto muy sui-generis, su pregunta, más o menos, fue esta: “¿Tiene algo que ver el argumento del filme con la estética kitsch que se maneja en el mismo filme?” Después de la pregunta, no escuché la respuesta, me quedé absorta ante el descubrimiento de un nuevo vocablo en mi pequeño acervo cultural, anoté “Quitch” en mi cuadernillo de notas y revisé mi archivo mental para saber si no la había escuchado antes, resultado: No, era una cosa totalmente nueva, que me dejo abrumada, desconcertada y fascinada, no veía la hora de salir de la sala de cine para llegar a consultar el diccionario. En cuanto se terminó la sesión de preguntas y respuestas, me levanté y aunque seguía pensando en aquel chistoso vocablo, también me fui imaginando qué hubiera sido si aquel espécimen al que invité esa misma mañana hubiera ido, y fui haciendo paralelismos entre la hastiada pero amorosa vida de los personajes y la imaginaria vida amorosa del romance virtual que llevaba por esos tiempos con el susodicho.

 

Después de toda aquella experiencia surrealista, mi primer contacto con el arte y sus autores (o algo que se acerca a ello) llegué directamente a casa buscar está palabra en el diccionario, pero dudé, era una palabra enteramente extraña, un palabra de cinco letras con una sola vocal en su anatomía, entonces pensé que podría buscarla en mi diccionario bilingüe para estudiantes de inglés; pasé por las palabras kiss, kit, kitchen, kite, kitten, kitty, kiwi: nada. En realidad no sabía muy bien cómo se escribía así que me tomó un tiempo tratar de encontrarla en el diccionario pocket. Me dí por vencida y sólo para no dejar morir la esperanza la busque en el diccionario de la real academia española (o lo que pueda funcionar como su equivalente Larousse) y después de un rato de buscarla en la letra Q, la encontré en la sección de las palabras que empiezan con K, ahí, entre kit y kiwi, esto fue lo que encontré:

  • “Kitsch adj. y s. m. Cursi, de mal gusto.”

 

Y esa fue la respuesta y definición que se me quedó por mucho tiempo, ilustrándolo con aquella pregunta que antaño me hiciera emprender la búsqueda tan poco exhaustiva de aquella palabreja tan inusual. Hasta ahora.

Memorabilia I

7 Jul

Domingo 23 de Octubre, 2005

No puedo darte las razones del porqué, no puedo darte grandes certezas, no hay absolutos, sólo sé que hoy quiero que quedemos juntos para siempre, yo cuidandote la espalda y tú a mí, y quiero que mañana sea igual. Sólo lo siento, y sólo lo siento contigo, talvez sea porque me enamoraste, porque sabes como amarme, pero quiero que te quedes y me quede, y que nos vayamos, pero siempre juntos, los dos… tú y yo, ya no, sin separaciones, es nosotros… así quiero que seamos, que nos reconozcamos el uno en el otro y llegue el día en que ya no nos hagamos falta. si no presintiera esto, ya me hubiera ido, hace mucho tiempo. pero aquí estoy, aquí estamos… y seguimos y andamos, juntos y todavía separados, esperando que podamos compartirlo todo, anhelando que no sólo sean figuraciones, pero somos inseguros, inseguros del futuro, del mañana, de nosotros mismos, de nuestra naturaleza traidora, de nuestra naturaleza suicida y destructora y demeritamos la creadora y creativa, la noble y amable. somos humanos, todo eso se concentra en nosotros en menor o mayor cantidad, todo lo tenemos, tenemos todos los constrastes y aunque sean más negros los negros que blancos los blancos, aquí estamos, pintando el mundo de gris, porque así somos, cambiantes, mutantes. haciendo tantas escalas, intentando igualar los colores, que resulten, que hagan juegos, para hacernos felices, para saber que hemos encontrado una pareja, pero no es así… no se puede encontrar lo otra pieza del rompecabezas, porque las heridas y los brazos todos son diferentes, y aunque uno se llene a la perfección, puede que sobre, puede que falte.. que aburra o moleste, que brille y apabulle o que sea tan opaco que no tenga la más mínima importancia. estamos aquí, entre fantasmas y quimeras, entre cíclopes y monstuos salidos de abajo de las camas y los roperos, los miedos de cuando niños y de los niños, las alegrias de los viejos y el montón de sandeces predichas y cíclicas… tratamos de meter la mano entre las entrañas del que amamos para saber lo que siente, para saber como quema adentro, pero sólo logramos lastimarlo en lugar de comprenderle, y sólo sabemos que no podemos pero que ahí estaremos, que no sólo somos sino que también seremos y hemos sido, que podemos tener toda la escala conjugacional de todos los idiomas jeroglíficos o fonéticos, que me explique sin revolverme yo misma en mi explicación, y que la explicación sea tan sencilla que sólo se contenga en una sola palabra, pero así somos, nos gusta lo complicado, porque ¿de qué sirve lo sencillo si no entretiene? pero eso es más recurrida la tristeza y la desdicha, se debe ser muy feliz para poder explicarle y perder el chiste de lo bonito, e incluso es más inteligente la tristeza, aunque sabia es más la felicidad que no se complica, pero a mi no me sirve si no tengo en qué entretenerme… no he podido darte lo que pides, no he podido entregarte ni un poquito de lo que me has dado a mí, pero no quiero regresartelo… quiero quedarme con todo tú, porque te adoro, pero eso no lo explica… porque te amo, pero no te es suficiente, porque te quiero, pero eso no te sirve si no tiene un porque, y ya, allá están mis razones, pero ni yo misma las comprendo, prefiero así, la magia, el encanto, los polvos de hadas y los estornudos de dragón guardados en cajitas… tus besos adosados a mi piel y el calor de tu corazón en mi garganta.

ya, ahí está… no te voy a dejar, no. ni tú a mí… ¿querías ser condenado? aquí está tú condena… disfrútala.

i had to post it.

4 Jun

She:

- Te amo con reservas.

He:

- Yo te amo sin reservaciones!


I Love You!  i’m sorry i had to write this down. You just made my day!

Dieu est Amour?

20 May

“Dios dice haz lo que quieras, pero toma la decisión incorrecta y serás torturado por toda la eternidad en el infierno. Esto, señor, no es libre albedrío. Sería semejante a un hombre que le dice a su novia: haz lo que desees, pero si eliges dejarme te seguiré el rastro y te volaré los sesos. Cuando un hombre dice esto, lo llamamos un psicópata, y pedimos a gritos que sea encarcelado o ejecutado. Cuando dios dice esto mismo, lo llamamos ‘amor’ y construimos iglesias en su honor.”

– William C. Easttom II

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.