
Epifanìa
Como en aquel recurrente sueño pesadillezco de la infancia, siempre estando al borde de la verdad, de la mentira, en el fin del mundo… Asì es como nos damos cuenta de todo lo demàs y tomamos conciencia del mundo. Se nos derrite el pensamiento y se funde con el instinto.
El vèrtigo nos mata de miedo.
El miedo nos hace concientes del caos.
El caos nos hace sentir que seguimos vivos.
Ya no estamos viviendo un sueño.
Se puede leer la contradicciòn entre las lineas.